18/feb/2010 Prisión perpetua para el militar que mató con una tijera a su padre 
Carlos Barreto,cabo del Ejército , condenado a prisión perpetua, junto a su abogado defensor Fuente:Diario UNO El tribunal de Concepción lo encontró culpable del crimen producido en julio de 2007 en la ciudad de Rosario del Tala. Finalmente fue condenado el parricida de Rosario del Tala. Se trata del cabo del Ejército Carlos Adrián Barreto, de 33 años, acusado del dar muerte a su padre de 85 años, a quien le asestó un puntazo en el cuello con una tijera. El tribunal de La Histórica lo encontró responsable del Homicidio agravado por el vínculo por lo que lo sentenció a cadena perpetua. Como se informara, el asesinato ocurrió el 23 de julio de 2007 en la ciudad de Rosario del Tala, resultando la víctima Próspero Barreto, cuyo cuerpo fue hallado en el interior de su vivienda con la tijera clavada en el cuello, señalándose en ese momento que su hijo habría intentado preparar una escena para confundir a los investigadores, simulando un posible robo y destacándose que esto lo había hecho para así quedarse con la casa. El homicida, en ese entonces cabo del Ejército, fue representado por los abogados Pablo Dilollo y Gustavo Mariscorena, quienes en todo momento insistieron sobre la falta de elementos probatorios contundentes y cuestionaron lo actuado, tanto por parte de la Policía como de la Instrucción. Tras la primera jornada del debate, durante la cual se dio lectura a la requisitoria fiscal, se escuchó la extensa declaración voluntaria del acusado y se tomaron declaraciones a tres testigos presentados por la defensa, que en definitiva no aportaron elementos favorables al detenido, se procedió a los alegatos de las partes. El primer turno fue para el fiscal de Cámara, Diego Young, quien hizo notar lo expresado por la oficial principal Caraballo, quien señaló que la casa presentaba un cierto desorden, pero nada roto, lo que dejaba en evidencia que se estaba ante una escena armada, donde se podía observar que hasta el televisor, presuntamente sacado o tirado por el supuesto intruso, había sido corrido con total delicadeza de manera de no dañarlo. Young señaló que el imputado tuvo numerosas contradicciones y esto se sumó a declaraciones de testigos, elementos que se suman a las pruebas de ADN de las manchas de sangre en ropas encontradas en un lavarropas y medias que el acusado tenía puestas, las que indicaban que eran sangre de la víctima. Por otra parte, los horarios en que los testigos lo vieron entrar y salir de la casa coinciden con la hora estimada de muerte y también son elementos importantes las lesiones que el imputado tenía, de las que no tuvo explicaciones convincentes que las justificaran. Otro detalle que llamó la atención del representante del Ministerio Público fue con qué lujo de detalles contó cada momento de ese día, pero que extrañamente no recordaba qué ropa tenía puesto antes de cambiarlas por el conjunto deportivo, lo que hace suponer que estudió la declaración de memoria. Ante esta situación y con estos elementos e indicios, el fiscal consideró que Carlos Adrián Barreto era responsable del homicidio y solicitó la pena prevista de prisión perpetua. El alegato de la defensa, ejercido por el abogado Pablo Dilollo, fue extenso y desde el comienzo cargó contra las conclusiones de la Fiscalía y cuestionó severamente lo actuado por la Policía y todo lo realizado en la instrucción del caso. “Disiento profunda y respetuosamente con lo dicho por el fiscal”, dijo el letrado, quien sostuvo que existía un total alejamiento con el modo de valoración de pruebas, considerando que el fiscal las tomó en forma generalizada y que las unía y valoraba parcialmente. El abogado justificó a Barreto y dijo que no había contradicciones en sus dichos y que no había pruebas en su contra por las declaraciones de sus vecinos. Por otra parte cuestionó lo actuado en un primer momento, ya que la ropa fue encontrada 12 horas después del primer acta de inspección, dando a entender que pudo ser plantada, la cual no fue reconocida por el imputado. Otro hecho que cuestionó severamente fueron las declaraciones testimoniales de las hermanas del acusado, que fueron en su contra, destacando que esto fue ilegal, ya que parientes consanguíneos directos no pueden declarar de esa manera, salvo que el delito fuera directamente en su contra. Dilollo también cargó contra la oficial principal que realizó las actas, ya que la acusó de haber incurrido en falso testimonio, dado que entre otras cosas dijo no haber tomado declaración al imputado en sede policial, lo que es asegurado por Barreto, que dice haberla firmado. Finalizado su alegato, el defensor solicitó se corriera vista al agente fiscal acusando a la oficial Caraballo de falso testimonio, además solicitó la absolución de su defendido por el beneficio de la duda y la inmediata excarcelación hasta tanto la sentencia quede firme. Tras una larga deliberación, el tribunal integrado por los vocales Alberto Seró, Fabián López Moras y Mariela Rojas de Di Pretoro, condenó a Carlos Barreto a prisión perpetua y no hizo lugar al pedido de excarcelación, pero corrió vista a la Fiscalía para tratar el supuesto falso testimonio de la oficial de Policía.
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